Riqueza Simbólica

Su carácter legendario tiene dos vertientes. Una sería su naturaleza más espiritual que física y otra sería una parcial naturaleza física, pero perteneciente a otra dimensión, lo que enlazaría estos territorios con la existencia de otros mundos paralelos, otras dimensiones contempladas por la física actual en la teoría de las supercuerdas.

Mundos paralelos que coexisten con el plano humano y que algunas veces se cruzan en puntos y lugares comunes. Momentos del espacio y espacios temporales que serían umbrales de apertura, puertas que podrían abrirse y cerrarse en cualquier momento inesperado y en determinados tiempos fronterizos: amanecer, atardecer y días o noches de solsticio (el de verano y el de invierno, la noche de las hogueras de San Juan o 23 de junio, la noche de las animas o 31 de octubre y navidad). Y otros días mágicos en que las diferentes dimensiones se entrelazan y se dejan ver.

Si hablamos de la teoría de los vórtices de energía, como faceta desconcertante de la materia, consistente en fuerzas misteriosas que parecen aflorar de ella basándose en la naturaleza íntima de la misma, esta produce unas cargas positivas y negativas en un espacio tiempo, que produciría unos rizos o bucles de las partículas, por las vibraciones de los cuarts, leptones, fotones y gluocones, que nos muestra claramente, como se crea la ilusión de la aparición y desaparición de la Isla de San Borondón, considerando que esta isla podría encontrarse en un vórtice de espacio – tiempo, energía – materia.

Además también hay que tomar en cuenta que algunos esoteristas hablan de un estado mental en el cual las personas y toda materia física puede penetrar en otras dimensiones tan reales como la nuestra.

Ese aire de mundo aparte vendría remarcado por ser islas, lugares separados y rodeados por el mar, que simbólicamente es el inconsciente, la fuente de la vida no solo material, sino emotiva y espiritual. Y como territorios distintos tendrían características ajenas a la normal apariencia de la vida en la geografía humana, como la inmortalidad, la ausencia de fatiga y la materialización extraordinaria, la abundancia inagotable.

Tradición Mágica

La leyenda de San Borondón, de la cual se inspira el Reino de San Borondón tiene una gran riqueza simbólica, con aire iniciático, conformada por la tradición mágica o esotérica ancestral.

Recalcar que es una isla que en realidad es una ballena. Una isla ballena es una isla viva, capaz de acoger y cuidar a los que tienen conciencia de esa ciudad esencial, que sumada a otro elemento vivo como el agua, remarca el origen sagrado de todo lo existente y permite alcanzar la meta, el puerto, a quienes saben reconocer e identificar su profunda naturaleza.

También una tierra donde crece la hierba que conduce a la locura, que si la consideramos en su acepción antigua, como un don misterioso Divino, se relaciona con el estado de conciencia diferente, sagrado, que permite conectar con planos superiores mentales.

Allí las aves permiten o conceden comprender su idioma, el famoso y mágico lenguaje de los pájaros, esto es el de los seres que vuelan.